
Cuando alguien dice que quiere ser #emprendedor en España, ya sea autónomo o empresa, la mayoría suspira, algunos abren los ojos como los búhos y finalmente algunos son capaces de articular palabra y dicen: «eres un osado, porqué no buscas un trabajo fijo, aunque cobres menos». Pocos, muy pocos, sienten envidia sana del que decide emprender por su cuenta cualquier actividad y creo que casi ninguno se cambiaría por nosotros.
Llevo unos meses dando clases en Getafe (Madrid), bajo el título «Diseña tu plan de empresa», a unos cuantos emprendedores que tienen ideas, ganas, entusiasmo, temores e incertidumbres. Gracias a la financiación de la Comunidad de Madrid, y a través del la empresa que gano la licitación Euroformac, me he encontrado con unos perfiles muy distintos, pero todos ellos con ganas de empezar su propia aventura. Hombres, mujeres, de Costa Rica, Venezuela, Colombia, España, Ucrania, con estudios universitarios, sin estudios, mayores o jóvenes, hasta jubilados, y todos con una propósito: aprender para montar su propio futuro negocio. He de decir que me ha sorprendido la voluntad de conseguir, las ganas de aprender lo que no sabían, los debates en clase y lo que yo he aprendido de todos ellos.
¿Porqué explico esto?. Si no se es un león, en el mundo del emprendimiento no se sobrevive. Si no hay predisposición, asimilar lo que se desconoce y querer aprenderlo, una cierta predisposición al riesgo y una ACTITUD positiva y «pa lante», en este país no se puede emprender. Hay que pedir licencias, permisos de obra, cursos, pagos adelantados aún sin haber empezado a facturar nada, trámites burocráticos, préstamos o créditos imposibles, etc. un sin fin de cosas que al más optimista y decidido, pueden hacerle desistir. También es verdad que algunas administraciones públicas facilitan las cosas un poco (tarifa cero con la Seguridad Social, compatibilización o capitalización, subvenciones al 80% de gastos de primera constitución), eso si, algunas más que otras, pero falta ese apoyo incondicional a los que quieren jugarse su futuro. Siempre están los prejuicios, cada vez más escuchados, de que los empresarios son unos jetas, que solo buscan ganar dinero, que explotan a la gente, pero nada más lejos de la realidad de lo que yo me he encontrado entre mis alumnos. Claro que todos quieren ganar dinero, más que nada porque hay que pagar facturas, pero no escuche ni una sola palabra sobre explotar, ser ruin, déspota o sinvergüenza en sus negocios, con clientes, proveedores o trabajadores, al contrario. Los prejuicios del empresario explotador son cosas del siglo XIX que debían haberse quedado en esos tiempos.
De hace unas décadas a ahora, hemos avanzado en muchas cosas pero en ayudar a emprender, en crear un espíritu emprendedor desde pequeños, en el bachillerato o en la Universidad, de eso nos queda mucho camino que recorrer. No hay clases de cultura financiera, no hay planes de fomento del emprendimiento desde pequeños, no se enseña a contar en público las cosas o a definirlas con precisión. No se habla que el fracaso enseña más que el éxito y por tanto, si se fracasa, se considera al que ha fracasado como un paria y no como una persona que puede levantarse y volver a empezar mucho más sabio y fuerte. Por todo esto, en España hay que ser león para emprender: hay que recorrer la pradera (ventanillas burocráticas), hay que gruñir y pelear para llevarse la presa (competencia), hay que levantarse cuando fallamos y disfrutar de la comida cuando cazamos (éxito y satisfacción de lo bien conseguido), y al día siguiente, volver a empezar.
Por último, me vais a permitir que nombre a algunos de mis alumnos, pues ellos son ahora más leones que cachorros y se merecen todo nuestro apoyo (obviamente se me olvidará alguno así que perdonarme): Andrei, Kimberly, Ysabel, Carmen, Evlely, César, Michael, Alejandro, Daniel, Nimrod, Pamela, Estheru, Jose Antonio, Marcelo, Emerson, Paloma, Elena, Carmen, Jesus, Marta, Noelia, Mattia, Guzman, Inma, Ana, Miguely, Alvaro, Cristian, Elisabeth, Franco, Luz, Marta, Miroslava, Percy, Ruth, Sergio, Tamara, Valery y Victoria. Por ellos y por todos los que en España quieren emprender, que las Administraciones Públicas pongan todos su medios, que las entidades privadas lo hagan igualmente y que la sociedad no se olvide que actualmente somos más de 3,2 Millones de autónomos que generamos 1 de cada 5 empleos.

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